Retos de ser estudiante en línea


En la actualidad las metodologías educativas presentan importantes diferenciadores con respecto a los modelos convencionales de enseñanza. Sin lugar a dudas la influencia que tienen las tecnologías de la información y comunicación (TIC) es el factor más determinante en este proceso de cambio en la educación.
Surgido de dicho fenómeno el modelo de universidad en línea y a distancia representa un desafío que pone a prueba toda la capacidad del estudiante, docente y por supuesto de la misma institución que opte por ofrecer este sistema de acreditación académica.
Para el estudiante quizá lo más peliagudo sea migrar del sistema tradicional de aprendizaje, aquél donde la responsabilidad de servir como centro de conocimiento recae sobre el docente, lo que fomenta un perfil de alumno pasivo, que aguarda expectante la respuesta a sus interrogantes en un medio externo y a la mano.
En el concepto de estudiante en línea el rol que juega el alumno es completamente distinto, se busca generar el pensamiento autocrítico y autogestivo desde el comienzo, lo que cobra sentido si se tienen en cuenta las características que componen una estructura de aprendizaje virtual.
Es enteramente necesario que el estudiante en línea dejé atrás el modelo de aprendizaje dirigido, que comprenda la gama de herramientas con las que cuenta para volverse, autodidacta, autogestivo, y docto en el ambiente de trabajo colaborativo.
Ser un alfabeta digital es una prioridad, poder identificar fuentes de información confiables, aplicativos eficientes para atender nuestras necesidades estudiantiles o del grupo académico al que pertenezcamos.
Además de todo eso, la asertividad es una característica con la que se debe contar. Hacer cuestionamientos redundantes en medios de comunicación grupal como los foros, blog y demás aplicaciones, sólo entorpecerà el desarrollo del ecosistema de educación a distancia. Generar incertidumbre en la comunidad estudiantil es lo último que se busca.
Incluso si las interrogantes se hacen llegar de forma particular al docente es necesario ser precisos al momento de solicitar apoyo.
Por otra parte, la flexibilidad que ofrece ser autónomos en la administración de nuestros recursos destinados a la tarea específica de concluir una carrera profesional, se vuelve nuestro más valioso recurso.


Se puede concluir que el modelo de estudio virtual y a distancia es un formato de desarrollo académico tan bien logrado y posicionado como cualquier otro, que cuenta con aspectos arduos y otros favorables al igual que el sistema presencial, que finalmente es el grado de compromiso y determinación lo que decidirá nuestro éxito estudiantil.

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